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El siguiente artículo está basado en los contenidos del curso Psicología del Tráfico de la UNED (2026).
Las conductas de seguridad al volante (CSV) son el resultado de una secuencia de eventos e interacciones entre eventos que ocurren a nivel de la persona, el vehículo y el entorno. Se caracterizan por ausencia de:
-Errores en la conducción.
-Violación de las normas de tráfico.
-Accidentes, lesiones o muertes relacionadas con choques.
Las CSV están íntimamente relacionadas con la siniestralidad ya que previenen el accidente.
Podemos definir estas conductas como todas las acciones encaminadas tanto al cumplimiento de la norma (p. ej: no rebasar la velocidad máxima), como a la evitación de acciones que puedan poner en riesgo tu seguridad y la de otros conductores.
Por tanto, las CSV no hacen referencia solamente a reglas del Código de Circulación, cuyo incumplimiento conlleva una determinada multa (p. ej: no llevar el cinturón de seguridad, Art. 67, sanción de 200€ + pérdida de 3 puntos), sino también a medidas de autoprotección (y protección de los otros) cuya adopción queda a voluntad y criterio de la persona que conduce (p. ej: descansar cada X tiempo en viajes largos. Aunque existe una recomendación por parte de la DGT, queda a elección de la persona el descansar o no, cada cuánto tiempo y durante cuántos minutos).
De este modo, tienes la capacidad de evitar multitud de situaciones indeseadas simplemente adoptando un estilo de conducción preventiva y cautelosa en la que, de algún modo, te anticipes a las posibles circunstancias.
Si eres de las personas que piensan que tener problemas al volante es una cuestión de mala suerte, te invito a que leas el artículo "¿Cómo influyen las creencias fatalistas en la conducción?"